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Camino de soledad Camino por una calle oscura, de largas sombras, ahora solo, triste. La lluvia me moja y sus gotas,  frías, moldean mi rostro.  Gotas, que se unen a mis lágrimas. Lágrimas, que te recuerdan. que oprimen mi alma. Camino por una calle oscura, de largas sombras y tu imagen invade mi mente. Recuerdo tus labios, suaves a veces, siempre ardientes, recorriendo mi cuerpo, palmo a palmo, hueco a hueco... Recuerdo tu olor de hembra,  llenando mis sentidos... Pero ahora... solo eres un sueño, un sueño maldito que golpea mi corazón, un sueño vengativo, que lo oprime, que lo exprime...  Camino por una calle oscura, de largas sombras, la lluvia me moja y no estás conmigo. Javier Sánchez
Poema al Arco Iris de la vida Siete colores en la lejanía. dando color a un horizonte infinito. Pasión de alma y cuerpo en su color rojo, como la sangre que da vida y muerte al mismo tiempo. Calor ardiente de ese sol  que nos calienta,  abriga y que en su enfado feroz a la vez nos abrasa, mezclando en su redondez el naranja y el amarillo. Naturaleza verde que refresca el espíritu y renace fuerte cada vez de la nada, llevando la esperanza de una nueva vida. Azul cielo donde muestra  su arquitectura curva  con un principio y un fin. Mar profundo de aguas azul oscuro. Líquido eterno, que moldea la dura roca. Y por fin… Ese violeta que refleja como nadie  la pasión de lo santo, de esa semana grande que invade Andalucía. Siete colores tiene el Arco Iris, siete colores, y una vida. Javier Sánchez
Poema a la esperanza Cuando la luz se apaga. la esperanza se pierde. y tu vida se derrumba. Maldito túnel. Cuando al final del camino, la luz te deslumbra dejando ciegos tus sentidos. Maldita oscuridad. Cuando la esperanza te trae la imagen de tus seres queridos. Bendito amor. Cuando se vence a la perra vida. Bendito amanecer. Pelea, agarra con fuerza el futuro, vence al dragón de tu desdicha. Siempre… Hay un futuro hermoso. Javier Sánchez
Poema a Mari Jose  la hermana de mi niña  Andaluza de ojos negros, de mirada tierna. Mujer de familia deberías ser eterna. Tu corazón, desborda con tu amor pleno. Hija, hermana, madre y esposa, que tiende su alma en suaves manos. Mujer de familia sonríe, que no te invada la pena. Que la tristeza, no te haga llorar,  que no te venza. Que esos ojos sonrían de forma bella.  Mujer cordobesa de corazón pleno. Javier Sánchez
Poema a Sanlucar de Barrameda Ciudad blanca gaditana de vinos dorados. Olor a mar, puerto pesquero. Frutos marinos que envuelven el paladar y te sumergen en ese mar, que besa en su muerte, al río bello, al río grande. Haces soñar  que eres caballo que galopas sobre dunas y marismas, que corres como el viento sobre playas marineras. Sanlucar de Barrameda fuiste para mí sosiego, paz y felicidad junto a mi niña andaluza. Ciudad blanca gaditana de recuerdo eterno. Javier Sánchez
Poema a la Vírgen Macarena Vírgen Macarena, Vírgen de la Esperanza de bello rostro compasivo, sales de tu capilla en volandas. Saeta al viento, te paras. Rezos de corazón bajo tu trono, ruido acompasado de zapatillas costaleras. ¡Arriba valientes! Voz desgarrada de capataz. Fe macarena  que se desparrama  a raudales, como un Guadalquivir desbordado. Tu imagen sube al cielo. Ese cielo sevillano de una madrugá eterna. Bello rostro de madre dolorida, que el tiempo y el rocío de la noche lo impregnan de belleza etérea. Las calles de Sevilla te ven pasar con tu escolta de nazarenos ¡Guapa!, grito fervoroso de tus fieles que rezan. Lluvia de pétalos rosas,  blancos y rojos. Los sevillanos, lloran porque ven pasar a su Vírgen Macarena. Javier Sánchez
Poema a la Madrugá sevillana Semana Santa sevillana, amanecer de Viernes Santo. Arrastrar de pies, ruido monótono, ruido acompasado. Miradas de fe, corazones latiendo, ya viene el Señor. Silencio. Semana Santa sevillana, el Señor del Gran Poder, va llegando. Miradas de fe, corazones latiendo, ya viene el Señor. Silencio. Javier Sánchez